Frases célebres y latiguillos (1982-1994)

De Cervantespedia
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Suele ser normal que ciertos profesores empleen algunas frases o dichos de manera reiterativa en sus explicaciones, lo que los termina por caracterizar. Y la gran mayoría de los profesores de Cervantes que conocí (por no decir todos), tenían algún latiguillo que permiten recordarlos.

El primer latiguillo que me viene a mi cabeza, me trae recuerdos de mi tierna infancia, en 3º de EGB con Don Antonio López Valbuena, que de vez en cuando, si observaba que algún alumno se portaba mal o hablaba en clase, automáticamente le decía “una página de copiado”. Y fueron muchas las páginas de copiado que Don Antonio mandó hacer durante el curso 1984/85.

También me viene a la mente la clásica respuesta que nuestro recordado y querido Don Samuel Gálvez daba a algún alumno pelmazo que le pedía ir al servicio durante la clase: “¿Qué te pasa? ¿Estás enfermo? ¿Estás indispuesto? Pues entonces no sales”.

En los cursos de Ciclo Superior (entonces 6º, 7º y 8º de EGB), al tener más profesores, la colección de latiguillos asociados a cada uno de éstos era mucho más variopinta. Manuel Llamas en Música nos solía hablar mucho sobre su “voz asquerosita” y alguna vez, si veía a algún alumno distraído o haciendo algo inadecuado, le advertía diciéndole “que se le iban a caer los mocos sin estar resfriado” o “que iba a tener que obrar el milagro de convertir la risa en llanto”.

Otro de los latiguillos amenazantes los solía decir Don Mateo Vázquez antes de todos los controles de Sociales e Inglés: “Un punto menos”.....y no contento con eso....”Dos puntos menos”. No recuerdo ningún examen con él que partiéramos de un 10, lo cual no quitaba que a final de evaluación te pusiera sobresaliente si le parecía oportuno. En el fondo un buenazo.

Don Enrique del Río, tenía una curiosa forma de empezar los ejercicios de inglés, diciendo casi sin respirar la siguiente frase: “Unahojanombrecursofechaespeling”, tras lo cual comenzaba a deletrear las palabras correspondientes, con cierta rapidez. Otras frases célebres de Don Enrique eran “algunos son tontos desde que sus padres eran novios”, o “me cachis en la pera negra”. También, ante el olvido de las tareas para el día, nos decía "te voy a dar una pastillita (0) para el olvido"

Otro que tenía una forma curiosa de empezar los controles era el Hermano José Pérez Mompeán, que siempre repetía la misma fórmula: “una hoja, fecha nombre....primero...segundo......”. Aunque el Hermano José brillaba más bien por frases como “¿a quién pretendes engañar con esa actitud negativa?”, “¿qué haces construyendo castillos en el aire?” ...... Aunque lo mejor que le recuerdo (y siempre desde el cariño), fue un consejo sobre el tabaco: “...y si queréis fumar algo, que sea tabaco...y no la maribuana, ni la maripepa.....”.

El Hermano Ignacio también tenía muchos latiguillos, propios de su amplia experiencia. Era el único que te decía la puntuación indicándote las unidades: “Fulanito de tal: cero puntos”. También eran característico su método de resolución de problemas de ecuaciones. Después de leer el enunciado, siempre terminaba diciendo: “Solución: sea x la edad del hijo, y 2x la edad del padre”. Además, como pusieras la x en forma de aspa, se enfadaba y bien: “Eso no es una equis. Eso es el signo de la multiplicación”. Y también recordar su clásico “¡Caramba!”, cuando se admiraba ante algo, o daba una respuesta obvia a algún alumno. También tenía otras frases célebres, como “un sitio para cada cosa, y cada cosa en su sitio” o “cuando un tonto sigue una senda, la senda se acaba, pero el tonto sigue”. Aunque también cuando se enfadaba era temible (quizás el más temible de todos): “algún día vais a rebuznar”.

Don Rafael Álvarez también de vez en cuando nos decía alguna frase que nunca llegaríamos a olvidar como “hay tontos, que nacen tontos, y tontos que tontos son. Y tontos que vuelven tontos, a los que tontos no son”, o su cariñoso[“fulanito, que buena persona eres, cuando estás durmiendo y no te mueves”. O en Educación Física: “el potro no duele, el potro pica”.

Don Miguel Ángel Fernández siempre será recordado por sus respuestas, cuando te preguntaba algo y te lo sabías. “efectivamente”.

En Bachillerato también eran muy frecuentes los latiguillos, y para empezar seguiremos con la Familia Fernández Vílchez. El bueno de Don José en Literatura siempre empezaba las clases con esta frase: “Vamos a continuar en principio con el tema......”. Lo malo era cuando no decía la frase, señal de que iba a preguntar por oral. María Eugenia también era otra mujer de frases repetidas, sobre todo los días de control (los temidos lunes): “Estábamos en...derivadas, sucesiones..¿hay alguna duda? Ea, pues sacad un folio”. Todo un ritual, igual que al empezar sus clases con el “Venga vamos vamos....fulano atiende por favor”....su “estamos” para asentar lo explicado, o su “eh”, cuando introducía los temas.

Otro hombre de rituales era también el querido y recordado Don Manuel Parra, cuando nombraba a los castigados por la tarde al ser apuntados en el parte, mientras los leía en sus anotaciones con las gafas a medio quitar: “fulano de tal, mengano de tal....esta tarde ya saben ustedes”.

Don Antonio Pérez tenía una forma curiosa también de iniciar las clases, y que además le permitía controlar que los alumnos iban al día en su asignatura: “a ver fulanito...en donde nos quedamos ayer”.

Otro profesor de ritual pre-examen, era Don Francisco del Cacho: “Close your books and your notes, and take a sheet of paper”. Por cierto, llegamos a sacar el inicio de una sevillana con estas palabras.

Don Rafael Jiménez Torres, en Filosofía, era otro hombre de frases célebres en sus discursos (también la asignatura se prestaba a ello): “pero oiga...esa es su opinión”, “no me diga que no tiene tiempo, que el tiempo es infinito”, “el sentido común es el más común de los sentidos”.

Don José Luis Royo, en sus confianzas con los alumnos, a veces respondía de manera un tanto inesperada: “me resbala” “que tienes dudas...pues hazte la prueba de la rana”....hay que decir que eran respuestas cariñosas y graciosas, y en ningún caso despectivas (que quede claro).

Y como dejarnos atrás al Hermano Juanjo y sus comentarios para apostillar sus explicaciones: “se han dao casos, que uno ha ido a arrancar el coche por la mañana, y el coche no arrancaba”, “hay un hermano en la comunidad, que echa tantas galletas al café que la cuchara se queda de pie”, “¡¡¡qué difícil!!!”, “pero niño...espabila”.......

Posiblemente me habré dejado atrás muchos más latiguillos y personas, que la memoria no me ha permitido evocar en estos momentos. No obstante, estos recuerdos son ya de por sí lo suficientemente numerosos como para hacernos recordar aquellos felices años. “Vuelve otra vez a tu pasado. Recordar es volver a vivir”.

El Peralvo te decia de vez en cuando merluzooo!!!

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