El Domund y la Campaña contra el Hambre

De Cervantespedia
Saltar a: navegación, buscar

Algo tradicional en todas las generaciones que han pasado por Cervantes ha sido la participación en campañas solidarias. De todas las que se han ido celebrando, son dos de ellas, el "Domund" y la "Campaña contra el Hambre", las que más han perdurado en el tiempo.

El Domund (siglas del Día Mundial de las Misiones) se realizaba y se continúa llevando a cabo para la recogida de fondos para las misiones. Se celebraba en octubre y era tradicional entregar a los alumnos un sobrecito para que trajeran un donativo de casa, y unas huchas a quienes las pidieran voluntariamente, para postular por las calles. El fin de semana del Domund resultaba bastante simpático pasear por las calles del centro encontrándote compañeros que a huchazo limpio competían por recaudar más dinero para este fin solidario. A quienes recogían más dinero, el Hermano Ignacio los premiaba con un balón. También había premios por clases, consistentes en un día de excursión y en un balón de fútbol que casi nunca llegaba vivo a final del curso, pero que nos hacía realmente felices. También era frecuente la conferencia de algún misionero, que nos ofrecía la otra cara de las misiones: la de la necesidad, los caminos de barro por la selva, la falta de agua y sobre todo la del alimento.

La otra campaña que traigo aquí a recordar es la organizada por Manos Unidas, Campaña contra el Hambre, que este año llevará a cabo su edición número 52. Mediante esta campaña se recaudan fondos para financiar proyectos de desarrollo en el tercer mundo, que van desde la creación de escuelas hasta la construcción de pozos, por citar algunos. Evitar el hambre de quienes lo sufren (en especial de los niños), y promover el desarrollo de los pueblos de la tierra con menos recursos, es el objetivo de esta veterana campaña, que suele celebrarse en el mes de febrero. Los profesores solían repartirnos unos sobres para que en casa diéramos un donativo, y solían ponerse en clase huchas de cartón para quienes quisieran aportar más dinero (la vuelta que te daban en el bar en los recreos, el suelto que te quedaba de las chucherías.....). Igualmente, durante esa semana dicha campaña era motivada con lecturas durante la oración de la mañana, y en ocasiones también se contó con la presencia de algún misionero.

Una anécdota simpática que me viene a la mente fue con Don Rafael Pérez de la Lastra, allá por el año 1983, que al repartirnos los sobres del Domund va y nos dice: "y decidle a vuestros padres que no os echen pesetillas en los sobres, que con pesetillas no se puede hacer nada en las misiones". Razón no le faltaba.

Herramientas personales
Promociones